Antonio Gades: Pasos de un hombre hacia la libertad

The Sunday Times - the Culture  London, 1996, 1.500 palabras; extractos adaptados.
English language version  

Antonio Gades era ya genio y figura como coreógrafo y bailarín cuando yo lo entrevisté, pero los periodistas cuando escribían sobre él, por lo general, dejaban al margen la política, algo tan central en su trabajo que en su forma de vivir. Así que decidí explicar cómo eran las fuentes de las que manaba su obra. Ya se le había diagnosticado el cáncer por el que más tarde fallecería en 2004, pero Gades no lo había hecho público todavía.

Translated by Oskar Lanziego

"Yo, en flamenco, no voy hacia adelante, voy hacia atrás", dice Antonio Gades con decisión. "Donde hay un cantaor y una guitarra, se mata su poderío si se le añaden arreglos orquestales. Por otro lado, me gusta el baile flamenco en un contexto diferente al de una audiencia a la que se pide que vea al bailaor y diga, ¡oh!, mira, si baila bien y además es guapo".

Gades, a los 60 años, está hablando en la oficina de su compañía de danza de Madrid mientras sus bailarines están ensayando una secuencia de su obra Carmen. En la calle fuera del estudio sería difícil adivinar que es bailarín o flamenco. Vestido con una discreta camisa a rayas, pantalones vaqueros y gafas sin marco, está ligeramente fornido pero muy ágil para tener 60 años de edad.

Para la década de los años setenta Gades comenzó a experimentar con los ajustes teatrales para poder mostrar el poder emocional abstracto del flamenco. "Simplemente me puse a contar historias," dice ....

Por primera vez en Londres, no bailara en el papel de Don José, el protagonista. "No, no, no", dice, "no es que me vaya a rendir, lo que pasa es que hay muy buenos bailarines jóvenes a los que se les debe dar una oportunidad en vez de dejarles a un lado esperando y observando, igual que a las reservas en un partido de fútbol . En este momento, creo que soy más útil, enseñando, mirando y comentando cosas como director."

Gades es tan conocido, entre aficionados, por su enseñanza y coreografía como por su baile. Fue el primer director del Ballet Nacional, entonces la compañía nacional de danza española, donde Joaquín Cortés y otras estrellas de la generación más joven de hoy comenzaron su formación.

El trabajo tuvo una corta duración por motivos políticos, así que volvió a los escenarios, en donde continuó evolucionando un estilo poderosamente sobrio y masculino, en marcado contraste con Antonio, la estrella de la generación anterior, que, mediante la incorporación de movimientos de brazos femeninos, hizo del flamenco masculino un asunto un tanto florido.

BAILARÍN, NARRADOR; ACTIVISTA

Para la década de los años setenta, bailar no era suficiente para Gades. Comenzó a experimentar con los ajustes teatrales para poder mostrar el poder emocional abstracto del flamenco.

next page


© 1980-2019 All rights reserved

Copyright
as published 

links